La figura del demonio se asoció siempre a la maldad más destructiva, a la insolencia y a la fealdad mas repulsiva concebida por la mente humana. Pero cabe hacer un brevisimo repaso a éste ángel caido, el primero que se rebeló ante Dios y fue expulsado del paraiso y excluido de la Creación.
Lucifer fue el primer angel que despertó y fue la más grande criatura de magnificente belleza en la aurora cósmica. Este ángel tenia un hermosura increible y no comparada a ninguna otra creación. Todos los angeles que fueron creados despues de él no tenia la belleza ni la grandeza que poseía el primer ángel de la mañana. El fué el encargado de encender las primeras luces del universo, y en memoria a aquella primera luz se llamó Lucero a la primera estrella de la mañana conocida tambien como Venus que diariamente aparece antes que llegue el sol.
El nombre de esta entidad es tan multiple como podamos imaginar, se lo denomina Diablo, Demonio, Lucifugo, Lucifer, Satán, Satanás, Belzebuth, Luzbel, etc, además de contar con todas las traducciones en los diferentes idiomas Devil, Diavolo, Diable, Demon, Teufel, etc. Pensar o creer que todos estos nombres representan a la misma criatura es un error, pero con el paso del tiempo lo unico que se ha hecho es aumentar mas las historias e intervenciones de este ángel en la historia de la humanidad. Al Demonio poco le importa que alguien lo llame de una manera u otra, en todo caso tambien puede apropiarse tambien de otros nombres que pertenecen a otras jerarquias como hasta llamarse con nombres santos.
La imaginacion y la incipiente iglesia católica de otros tiempos reunió en un solo personaje a todos estos nombres para meter dentro de la misma bolsa todo aquello que no se ajustaba al orden que trataba de imponer en sus tiempos. Asi es como que si los gitanos hablaban de cualquier extranjero llamandolo "Diablo" para excluir a ese pueblo y sus creencias de la iglesia, le achacaron a los gitanos que eran adoradores del Diablo y todos sus actos eran despreciados y marginados de la sociedad. La iglesia catolica contribuyo más que cualquier otro a darle una enorme fama al demonio y sus actos que cualquier otra religion, esto se extendio luego a todas las derivaciones del catolicismo en sus diferentes religiones nuevas como sectas. Si bien no es el lugar este para discutir el tema religioso de otras epocas, esto es como introduccion al conocimiento de la idea del diablo y por qué tuvo tanta fama en las personas a partir de la edad media.
Al principio de los tiempos siderales todos los angeles estaban reunidos en torno al Señor, esperando la señal que del El viniera para ir hacia los mundos y coayudar en la Creación, pero una disención entre los ángeles, desató la polémica primero y la guerra de los cielos despues. Sucedió que llegaba el instante de la creación del hombre. Hubo ángeles que querían al hombre perfecto, superior, a la misma altura de ellos, por eso no escatimarían esfuerzos en lograrlo y estaban dispuestos a hacer sus mejores obras. Otros angeles en cambio, querían que el hombre y su conciencia fuera ascendiendo en el plano universal a traves de escalas hasta llegar a Dios y su perfección, a traves del trabajo diario y por los siglos de los siglos. Esto era para asegurarse que el hombre, a pesar de su lentitud en lograr la perfección, algun día llegaría a Dios totalmente conciente y con sus capacidades acrecentadas. Este fue el motivo principal de la polémica. Unos querian que el hombre fuera perfecto desde el principio, y si se equivocaban destruirían la creacion del mismo hasta lograr un ser superior, y los otros querían la via de la ascención. De los angeles rebeldes, hubo uno que logró ponerse a la cabeza de todos, su nombre era Shaitan, el adversario, el que desafió al resto de los angeles y a Dios mismo. El pecado de este ángel fue el de la soberbia, porque dijo que lograria hacer al hombre tan superior o más que a los mismos arcangeles. Este ángel expresó aquello de ¿quien como yo? a lo que fue inmediatamente respondido por el siguiente angel en el orden jerarquico que fue Mikeil. Miguel era el primer arcangel en la jerarquia de los cuatro, acompañado por Gabriel, Rafael y Uriel. El dominio de Miguel era el fuego, el que fuera encendido por un ángel anterior de nombre Luzbel, solo que éste tenía la misión de encender la chispa primigenia en todos, mientras que Miguel conserva y cuida que el fuego del universo no se extinga. Por esto Miguel es de una jerarquia superior, pues por él el universo se mantiene encendido. El Arcangel Miguel enfrentó directamente a Shaitan y le respondió ¿Quien como Dios? y a partir de ese momento se desató la guerra, pues se abalanzaron todos los angeles a las ordenes de Miguel sobre los de Shaitan. Esta guerra duró miles de millones de años, hasta que las dos terceras partes de los angeles lograron vencer a la tercera que fue arrojada hacia los abismos, esto es fuera del universo. Fue en ese momento que la maldición se pronunció, pero esto no significa que alguien haya dicho algo, significa que en el universo se quebró la paz que existía hasta entonces, y lo que se creara ya no tendría jamás el acuerdo beneplácito de todos los angeles, de toda la Creación del Señor. De alli hacia adelante en la evolución, los angeles caídos o arrojados al abismo, han tratado de malograr toda creación sobre el hombre con el fin de demostrar que el hombre no sirve para nada, y sean reconocidos, estos angeles como que tenían razón. Por esto aquel angel rebelde, lleno de soberbia quiere destruir al ser humano, pues no es de su agrado y lo considera un ser totalmente inútil.
Bueno, hasta aquí y muy suscintamente, el relato sobre el demonio. Como ven, esta entidad, no tiene ningun interés en el ser humano que no sea su destrucción, por lo que cualquier herramienta que tenga a mano para acercarse, engañar y destruir al humano, la usará con esos fines. Por eso el conocimiento es una luz que ilumina a quien sepa servirse de ella, pero fulminará a quien se abuse de la misma. Solo paso a paso se llega a un lugar, no es salteando etapas que se llegara mas lejos. A veces no aceptar el destino o utilizar demasiado al Yo personal a lo unico que conduce es al fracaso y a la humillación ante Dios. Y aquel que tenga un ego demasiado inflado como para que no tenga lugar ningun tipo de misericordia o compasión o que no tenga un poco de sabiduría que reconozca su limitación, abre sus puertas para las entidades nefastas de las que tanto se conoce en estos tiempos y que fueran llamados en otros: posesiones. La falta de información y la superstición hacen a veces tambien estragos, pues estas faltas son tambien aprovechadas por el angel de los abismos.
En otra ocasion hablaremos de este angel de las sombras en su aspecto histórico, pero para tener un acercamiento para el tema que nos ocupa, esta fue la definición mas sencilla del angel llamado Demonio.
Historia del Diablo es un libro serio, y no necesariamente por su temática, sino por el rigor académico con que está escrito. Fruto evidente de largos años de investigación y elaboración, brinda un panorama de la percepción de la figura diabólica a lo largo de los siglos, desde el lejano XII hasta nuestros días.
El autor transita con acierto por la Edad Media, si bien los devotos de esta época habríamos preferido que iniciara su relato unos siglos antes. Pero, lógicamente, el siglo XII como punto de partida es una excusa para abordar la imagen de Satanás en la Baja Edad Media y la Modernidad, período en el que impera sin restricciones en contrapartida con los siglos anteriores, durante los cuales, pese al tópico de la "edad oscura", no se concedía tanta importancia a las acciones del Maligno.
El libro dedica un capítulo entero (tiene siete en total) al tema de la brujería y su relación con los herejes, brindando un notorio, aunque no exhaustivo, caudal de información. Es de destacar que el autor se centra en el "corazón" de Europa, es decir: Francia, Alemania, Países Bajos y, de pasada, norte de Italia. Quizá, por la lejanía del Mediterráneo, brilla por su ausencia la oposición "Cristiandad-Islam" como ejemplo de demonización del enemigo (que el autor toma más adelante al hacer referencia a la Guerra Fría). Si bien en el capítulo final se dedica con esmero al Nuevo Mundo (EE.UU.), apenas lo menciona en la Edad Moderna y no trae ninguna descripción ni análisis específico -sólo referencias esporádicas- del caso de las brujas de Salem. En este sentido, pareciera seguir a pie juntillas el camino de la globalización: Estados Unidos hace su aparición en la historia de Occidente recién a fines del siglo XIX. El resto de América, como es sabido, no aparece nunca, por lo cual no figura en este libro, así como España, que hasta hace sólo unos años era Europa a medias.
Un punto de vista interesante lo constituye el capítulo III, El diablo en el cuerpo, que recorre el imaginario -popular y no tanto- sobre el sexo, el cuerpo femenino, los monstruos y los prodigios y la participación de los sentidos (principalmente vista y olfato) en la condición carnal del hombre y sus consecuencias.
Aquí es donde el autor comienza a apartarse sutilmente de lo que pareciera haber sido el objeto del libro o, por lo menos, de lo que su título sugiere. A partir de este momento ya no se trata solamente de la historia del diablo, sino del Mal en general y de la percepción que la sociedad tiene de él. Quizá no debiera haberlo titulado Historia del Diablo, sino Historia del Mal o, quiza, Historia del Miedo (el título original es: Une histoire du diable). A nuestro entender, hay dos enfoques paralelos en el libro: uno es una historia al estilo tradicional, académico, con acopio de información; el otro participa más de las características del ensayo sociológico, quizá porque el Diablo (con mayúscula) se le vuelve escurridizo.
En efecto, el autor declara con acierto que a partir del siglo XVIII la sociedad se "desdemoniza", ayudada por las visiones románticas de Lucifer propias de la primera mitad del siglo XIX, y Satanás pasa a ser cada vez más un "demonio interior" que todos llevamos dentro, el motor de nuestras pasiones más oscuras, al que es preciso exorcizar.
Pero es aquí donde el diablo se desdibuja y se parcela: adquiere tantas imágenes como personas y comunidades existen. El diablo pierde entidad en su sentido más lato, es decir, deja de existir como un "ser" para pasar a encarnarse en nuestros temores, individuales y colectivos. El autor lo advierte claramente (un subcapítulo se titula Fragmentación de la representación imaginaria maléfica) y, no obstante, persiste en la búsqueda de los rastros de Satanás en la literatura, el cómic, la publicidad y el cine (no concede prácticamente espacio a la televisión), fragmentado ya en seres "diabólicos" como Frankestein, Drácula, el Hombre Lobo y hasta los gangsters de la Ley Seca, en una carrera un poco frenética y algo traída de los pelos que desorienta al lector y termina cansándolo. No queremos decir con esto que la parte dedicada al siglo XX no sea de interés; por el contrario, es fascinante, si no se trata permanentemente de relacionar los ejemplos citados con el diablo o lo diabólico. No entendemos, por ejemplo, la inclusión, en el apéndice Filmografía del diablo: cine negro y de horror, de películas como La ventana indiscreta, Amor sin barreras, Lolita y Titanic. El cine catástrofe está incluido en bloque, desde Infierno en la torre en adelante. La relación del fin del mundo -o del mundo como lo conocemos- con la acción o la presencia del diablo parece un poco traída de los pelos en estos ejemplos. Parece que en la clasificación de Muchembled sólo se salvan las comedias románticas.
Notamos asimismo, dentro del enfoque del autor, ya confesionalmente amplio en su búsqueda de reminiscencias diabólicas y que incluye la creencia en fenómenos paranormales, telepatía, ovnis y horóscopos como un resurgimiento del paganismo (notemos de pasada que la vinculación del paganismo con lo diabólico es un invento del cristianismo), una llamativa ausencia de menciones de la Nueva Era y de la obra de Tolkien, quien crea un universo totalmente pagano y completamente aséptico en lo religioso, en el cual impera, no obstante, en el personaje de Sauron, un Satanás como pocos lo hubieran soñado en los años más negros de la Edad Moderna. Consecuentemente con su enfoque, debería haber incluido a Harry Potter como ejemplo de trivialización o desmitificación de lo mágico: también lo ignora.
Aclaramos a los posibles lectores que no se trata de un libro sencillo. Especialmente la primera parte puede resultar tediosa para quien no esté familiarizado con la historia de la cultura de Occidente; la ausencia de subtítulos y el estilo de redacción corrida molesta incluso a un universitario deseoso de encontrar datos sobre un período o asunto determinado. A medida que avanza en el tiempo, el estilo se desmitifica al igual que el tema: hasta el siglo XIX es un libro académico para uso de universitarios; el capítulo referido al siglo XX es de divulgación. Si se tiene esto en cuenta y se sabe qué es lo que se busca con su adquisición, resulta una obra sumamente interesante y que amerita una lectura pausada y reflexiva.
Dado que es el único que poseo, sólo puedo contar la historia del priemr volumen. En cuanto lea los otros (y los leeré... algún día), los comentaré.
El primero trata de las aventuras de Norrec, un cazador de tesoros con bastante mala suerte. Va en busca de rumores que le indiquen algún sitio donde pueda haber algún tesoro, pero no tiene mucha suerte; la última vez, en Tristán (recordaréis esta ciudad del juego, ¿verdad?), só llegaron a tiempo, él y su amigo Sadun Tryst, un mago, para encontrar baratijas.
Esta vez, le han hablado de una caverna en la que dicen hay un gran tesoro. A Sadun no le gusta el lugar, y de hecho, no encuentran nada más que un esqueleto en los primeros niveles. Sin embargo, cuando se acercan a la cámara más profunda... ¡los sueños de Norrec se hacen realidad! Hay monedas y joyas por todas partes, y en el centro un altar, en el que alguien embutido en una armadura vieja descansa eternamente. El suelo está lleno de esqueletos que se atraviesan con armas mutuamente, pero la escena es rara, algunos esqueletos, muy antiguos, parecí que habín entablado combate con otros, que aún poseín despojos de carne; pero solo Sadun se percató de este hecho.
Norrec se lanzó hacia el tesoro... Su amigo intentó detenerle, pero ya era demasiado tarde. Los esqueletos se levantaron y les atacaron.
La lucha fue realmente desesperada y Norrec, en medio de la lid, Norrec agarra algo... un guante, un guante de la armadura... La armadura de Bartuc, el legendario Caudillo de la Sangre, que comandó los ejércitos del infierno, a quien, para matarle, tuvo su propio hermano que cortarle la cabeza.
La armadura no se puede controlar, es como un ser vivo, ávido de sangre... pero la armadura está incompleta, necesita el yelmo, y lo busca. Pero hay alguien, cerca de Lut Gholein, que quiere ser el nuevo Caudillo de la Sangre.
La clave de la cordura para Norrec está en el Santuario Arcano...
La idea del mal está íntimamente ligada a la idea del bien, ya que por ser opuestas se explican y complementan entre sí. No obstante, Robert Muchembled advierte en las páginas deHistoria del diablo, que este espíritu del mal ha estado estrechamente vinculado aldesenvolvimiento y desarrollo cultural de los pueblos de Occidente.Auspiciada por la Academia Real Holandesa de Artes y Ciencias e investigada en gran parte en los ricos archivos del Warburg Institute de Londres, esta obra recorre la historia del diablo escrita y alimentada desde la Edad Media hasta nuestros días.De acuerdo con el también profesor de historia en la Universidad de París XIII, el diablo hizo verdadero acto de presencia en el transcurso del siglo XII, pese a que ya ocupaba un lugar discreto y aun disperso en la mente, representaciones y prácticas de las primeras sociedades, pues la intención de los teólogos de ese tiempo fue la de articular un sistema religioso capaz de oponerse al legado que el mundo pagano (narraciones, historias ycreencias populares) había acumulado respecto al tema.Así, los padres de la Iglesia fueron quienes dieron cuerpo, sentido y rasgosespecíficos al satanismo; ellos se han ido modificando al paso de las transformaciones e intercambios culturales; sin dejar de mencionar que a este concepto lo ha acompañadoconstantemente el miedo (convertido algunas veces en terror) y lo oscuro.Investido de características que lo han imantado con la atracción del misterio y lo desconocido, el diablo ha intrigado a no pocos hombres de religión, ciencia y arte a través de todos los tiempos. Sin embargo, para Muchembled la verdadera razón de este interés radica en que el mal expresa no sólo una manera de relación entre los hombres, sino el aspecto más sombrío de nuestro ser.Con cambios que además de repercutir en su imagen (por ejemplo, los cuernos, la cola, los colmillos, deformidades físicas, etcétera), han acentuado o debilitado el temor respecto a su existencia, Satanás, Lucifer o el diablo se ha impuesto y permanecido en el imaginario colectivo gracias a que simboliza la ruptura frente a todas las fuerzas querepresentan la estabilidad, la armonía, la paz, el bienestar, el equilibrio y la felicidad.Lejos de colocarse en la añejísma polémica teológico-religiosa, Robert Muchembled nos transmite en su Historia del diablo. Siglos XII-XX, una idea del mal nacida de una capacidad única del ser humano, es decir, como el producto de una manera colectiva de dirigir la vida, de producir esperanza y de inventar mundos.Tal vez por ello, el autor prestó suma atención a todo aquello que podía reportarle nuevos conocimientos y visiones de la figura de Satanás, desde los prodigados en las páginas de los textos históricos y literarios, hasta los encontrados en las tramas de cómics y películas.Los siete capítulos que integran este volumen conducirán al lector de una manera casi fantástica por los terrenos de lo sobrenatural; pero con la salvedad de que cada uno de los pasajes está edificado sobre las ideas y realidades que en distintas épocas, culturas y geografías intentaron destruir, controlar o magnificar la idea del mal.
Con interesantes datos acerca de su origen y de los hechos que ha realizado y algunas consideraciones sobre los errores de ciertos autores respecto a las causas de su caída. Traducción de José Viana. History of the Devil, from the time of his expulsion from Heaven until the coming of the Messiah. With interesting data concerning his origins, his doings, and some considerations on the errors of certain authors respecting the causes of his fall. Bound with Tomo II. Que trata del conducta que ha tenido hasta ahora y de los medios que ha utilizado para conseguir sus proyectos (Treating his conduct up until now and the means he has used to carry out his projects). Two volumes in one: 274, 302 p., 19 cm. First published London, T. Warner, 1726, as The Political History of the Devil, as well Ancient as Modern. In Two Parts. Contents include De la palabra "diablo", que es un nombre que conviene al DIABLO y a sus ángeles...; Del origen del DIABLO...; Del lugar que SATANAS acupaba en el Cielo antes de su caída. De la naturaleza y el origen de su crimen, y de algunos errores de MILTON acerca de este asunto; De los progresos que SATANAS ha hecho en la conquista del género humano desde la caída de EVA hasta el Diluvio; Del segundo reino del DIABLO y de cómo restableció sus asuntos por la victoria que alcanzó sobre NOE y su raza; De DIOS, que funda una iglesia en medio de un mundo degenerado, y de las nuevas medidas adoptadas por SATANAS contra este incidente...; Del INFIERNO tal como se nos ha representado...; De los agentes o emisarios de SATANAS y de su modo de obrar sobre el espíritu humano; Del gobierno del DIABLO en la jerarquía pagana por medio de pronósticos, entrañas, augurios, oráculos y otras parecidas necedades infernales...; De la aparición extraordinaria del DIABLO...; De los instrumentos de que el DIABLO se sirve para trabajar. Es decir, de las hechiceras, encantadoras, magos, adivinos, astrólogos, intérpretes de sueños, echadores de la buena ventura y, sobre todo, de sus consejeros privados de hoy, los espíritus fuertes y locos; De la adivinación, el sortilegio, la magia negra y otras artes semejantes que se aproximan a la diablería, y hasta qué punto conciernen o no al DIABLO. Bound, with pictorial front paper cover, in red boards, spine stamped in gold, red marker ribbon; pages darkened, minor wear; VG. 38878.

Hola amigo! muy interesante leer estas definiciones , y toda esta leyenda y simbologia, te felicito!, alguna vez encontre una pagina , qe no se si tiodavia este en red: www. sindioses .org, donde hay mucha informacion sobre estos temas. un abrazo!!!! Marco.
hola amigo,
yo tengo un libro , Falacias del demonio, de fray felix de alamin, de 1963, no se si tendras alguna informacion sobre este libro te dejo mi mail, gracias, jacks___27@hotmail.com la barra baja tres veces
muy interesante lo que dice me gustaria saber.como hacer contacto con el DIABLO!! si alguien sabe me puede decir por favor